miércoles, 20 de junio de 2018

SALZBURG, AUSTRIA

La ciudad de Mozart y el encanto de su castillo, palacios y jardínes.



Salzburgo es una pequeña ciudad como salida de un cuento fantástico. Se localiza al pie de los Alpes rodeada de altas cumbres, verdes valles y una arquitectura que promete llevarte a una atmósfera especial de la cual no querrás marcharte.

He tenido la oportunidad de visitar esta bella ciudad austriaca que se localiza prácticamente en la línea fronteriza con Baviera (Alemania), y se ha convertido en una de mis favoritas.

Alpes cercanos a Salzburgo

Su encanto radica en la tranquilidad de sus calles, sus iglesias, museos, jardines y castillos; que se mezclan en un espacio idílico en el que se respira una calidad de vida envidiable.

Cuando llegues a Salzburgo dirígete inmediatamente a la zona centro lo cual en realidad es fácil, pues se trata de una pequeña ciudad de 250,000 habitantes en la que puedes desplazarte sin ningún problema, ya sea en transporte público o mejor aún, caminando.

Estación de trenes de Salzburgo


El primer punto a destacar es el Parque Mirabell, el cual es en realidad un pequeño bosque urbano que rodea un Palacio del mismo nombre, y termina en un atractivo jardín perfectamente adornado y cuidado. Caminar por esta zona es simplemente maravilloso, pues inmediatamente podrás notar la belleza de la arquitectura del Palacio así como la variedad de colores y senderos con los que cuenta el recinto. Al finalizar el recorrido podrás observar que se llega al río Salzach y si elevas la vista podrás localizar el Castillo-Fortaleza Hogensalzburg, que destaca por encima de todo el horizonte urbano, pues se localiza sobre una pequeña colina.

Palacio Mirabell


Jardín Mirabell y Castillo Hogensalzburg al fondo


Para llegar al Castillo cruza el río Salzach, deteniéndote para tomar algunas fotos y admirar la belleza y el encanto de esta ciudad que sin duda alguna, inspiró a Mozart y Karajaan entre otros músicos.


Río Salzach


El centro de Salzburgo es relativamente pequeño pero sus calles cuentan con cientos de comercios y lugares turísticos para visitar como la Catedral, la Residenzplatz, el Museo de la ciudad o el Museo Panorama, que cuenta con interesantes fotografías y dibujos de la población.

Catedral de Salzburgo


Caminar por las calles del primer cuadro es siempre una grata experiencia, pues te puedes encontrar con pasajes entre los edificios que te llevarán a calles paralelas o bien, a rincones y plazas pintorescas que te harán sentir de pronto como en otra época.

Centro de Salzburgo
Calles de Salzburgo


Sus pequeñas plazas por lo general tienen fuentes, iglesias, tiendas y galerías de arte, además de que podrás encontrar pequeños restaurantes para comer o tomar un café mientras avanza la tarde.

Para cerrar el día puedes visitar el Museo de Mozart el cual está situado en la que fuera la casa de éste grandioso músico y compositor del siglo XVIII.

Casa de Nacimiento de Wolfang Amadeus Mozart


Al día siguiente puedes tomar una embarcación en el Río Salzach y dirigirte hacia los jardínes mágicos de Hellbrunn, que se localizan al sur de la ciudad. Aquí te encontrarás con un pequeño palacio y muchos andadores ajardinados en los que podrás conocer un poco más de la historia de esta región, al mismo tiempo que podrás divertirte con las fuentes danzarinas y sus múltiples estatuas con sus caprichosas formas que formaron parte del que alguna vez, fue el palacio de retiro de los arzobispos de la ciudad.

Jardines de Hellbrunn


Posteriormente puedes tomar un autobús urbano y dirigirte a la fábrica de cerveza Stiegl en la cual podrás conocer todo lo relacionado al cultivo, elaboración y comercialización de esta emblemática cerveza austriaca. La visita a la cervecería es de aproximadamente 45 minutos y si te da hambre puedes comer en el restaurante o en el jardín cerveza del sitio.

Cervecería Stiegl

Jardín Cerveza Stiegl


Al finalizar la tarde podrás regresar al centro de la ciudad y subir al Castillo Hogensalzburg, desde el cual tendrás sin duda alguna las mejores panorámicas de esta hermosa ciudad. 

Panorámica de Salzburgo


Para terminar tu visita a Salzburgo puedes caminar nuevamente por sus adorables y estrechas calles y meterte en algún café para pedir un rico y muy recomendable pastel Sacher, mientras ves pasar a la gente con el sonido de las campanas de la catedral de fondo.